Musa


Hago esto en momentos de descanso, entre lectura y lectura, entre escritura y escritura.


Hoy se ha ido de nuevo. No sé en qué momento ni hacia dónde. Simplemente, se ha ido.
Nuestra historia es así. La eterna nómada del amor. Al fin y al cabo, el mundo no sería si ella se quedara sólo a mi lado. La belleza está hecha de sus abandonos, que siempre son un reencuentro con otro anteriormente abandonado.
Volvé a mí, pequeña, me escucho decir en noches de hojas en blanco y lápices caídos. Ella no me va a escuchar y su ausencia durará lo que dura una ausencia.
Mientras tanto, me parece verla abrazada a otro, o sentada sobre algún regazo, dando a luz mil maravillas.

Volvé, me escucho decir. Y escribo su nombre en el papel.